En niños con afectación de un lado del cuerpo (como en la hemiparesia), utilizamos enfoques de alta evidencia científica:
Terapia de Movimiento Inducido por Restricción (CIMT): Se limita temporalmente el brazo sano (con un guante o manopla) para "obligar" al cerebro a activar y usar el brazo afecto a través del juego.
Terapia Bimanual: Actividades lúdicas diseñadas específicamente para que el niño aprenda a coordinar ambas manos de forma eficaz en su día a día.
Consiste en periodos concentrados de tiempo (varias horas a la semana durante un mes, por ejemplo) con una alta carga de entrenamiento orientada a un objetivo funcional muy concreto (ej. conseguir mantenerse de pie solo o mejorar el agarre para comer). Una vez alcanzado este pico de aprendizaje gracias a la plasticidad cerebral, se pasa a un tratamiento más puntual de mantenimiento integrado en su entorno, asegurando que los cambios se consoliden a largo plazo.