Realizamos una evaluación exhaustiva y global del paciente. No miramos solo la dificultad puntual, sino todas sus capacidades, su entorno y sus motivaciones. Tras esta primera sesión, y siempre de mutuo acuerdo con vosotros, decidiremos el camino a seguir.
Si el paciente necesita tratamiento continuo, diseñamos un plan de intervención único teniendo en cuenta su globalidad. En las sesiones combinamos diferentes enfoques de fisioterapia avanzada y neurodesarrollo. Para lograrlo, nuestras dos herramientas principales son el juego y la facilitación y estimulación del aprendizaje del movimiento.
El verdadero cambio no ocurre solo durante los 45 50 minutos de sesión en la clínica; ocurre en el día a día. Por eso, os ayudamos a preparar una planificación de manejo 24 horas. Esto consiste en trasladar las estrategias terapéuticas al entorno natural del niño/a, integrando posturas, facilitaciones y juegos en sus rutinas habituales (el baño, las comidas, el descanso o el colegio) de manera sencilla y sin sobrecargar vuestra dinámica familiar.
El desarrollo de un paciente requiere que todos los adultos/familiares/entorno que le rodean remen en la misma dirección. Nos encargamos de realizar coordinaciones periódicas con los demás profesionales implicados en su bienestar (pediatras, neuropediatras, profesores, neurólogos o orientadores escolares o terapeutas). Además, os guiaremos en la elección y diseño de cualquier adaptación del entorno o mobiliario que vuestro familiar necesite para favorecer su autonomía.
El desarrollo y la maduración infantil son procesos completamente dinámicos y cambiantes. Por este motivo, realizamos revisiones periódicas de los objetivos iniciales. Nos sentamos con vosotros para evaluar los logros conseguidos, escuchar las nuevas necesidades que vayan surgiendo en vuestra rutina y reajustar o actualizar el tratamiento para que siempre responda al momento vital exacto del niño/a.
Un proceso acompañado, adaptado y en constante evolución